Si tienes una condición médica preexistente, es fundamental que consultes con un médico antes de recibir ozonoterapia. Aunque esta terapia se ha utilizado como tratamiento complementario para diversas condiciones, como enfermedades inflamatorias o autoinmunes, puede no ser adecuada para todos los pacientes. Algunas condiciones, como problemas de coagulación, enfermedades cardíacas graves o hipertiroidismo, podrían requerir precauciones adicionales o ser contraindicaciones para la ozonoterapia. Un profesional de la salud podrá evaluar tu situación y determinar si es segura para ti.